Desde la ermita de Sant Marc, situada en la parte alta de Rossell y a la que se puede acceder fácilmente a pie, en bici o en coche, dominas lo que se conoce como «el mar de olivos». Miles de árboles descienden hacia el horizonte, algunos seguramente fueron plantados por los romanos y, tras ser cultivados por las distintas civilizaciones que han habitado este territorio, aún siguen vivos y fructíferos. Desde aquí divisas los olivos de Rossell, La Sénia, Canet lo Roig, La Jana, Traiguera, Cervera del Maestre, Sant Jordi y Càlig, un continuum de cultivo que llega hasta el mar.
Rossell es un municipio de la provincia de Castellón situado a la derecha del río Sénia, con límites marcados por el río Cervol y las altas montañas de la Tinença de Benifassà. Su ubicación lo convierte en un punto de observación único del patrimonio milenario del Territorio Sénia.